Leyendas de la joven condesa

Leyendas de la joven condesa

En un modesto pueblo europeo vivía una joven condesa a quien casi todos los jóvenes solteros y adinerados del lugar pretendían. Su padre, quien era un hombre frío y calculador no encontraba al candidato ideal que desposar a su primogénita, pues alegaba que nadie era suficiente para ella.

Eso cambió hasta que se entrevistó con don Enrique Monasterio, dueño de varias fincas. Se trataba de un sujeto que ya rosaba las cinco décadas de edad, feo y sin escrúpulos a quien sólo le interesaba hallar a una buena mujer para poder procrear su descendencia.

La muchacha le suplicó a su padre que desistiera de su idea de fijar la fecha para el compromiso nupcial. Sin embargo, este se negó, pues ya había recibido una cuantiosa dote.

Una noche antes de la boda sorpresivamente el padre de la condesa murió en condiciones no muy claras. De hecho, las mujeres del pueblo comenzaron a contar leyendas en las que se aseveraba que el anciano había sido envenenado por su propia hija.

Las crónicas de este estilo continuaron cuando la muchacha deshizo el compromiso y a menos de un mes del deceso de su padre, se le vio salir con un joven campesino con el que tenía planeado casarse.

El enlace nupcial se llevó a cabo en una modesta capilla, con el propósito de evitar que las “malas lenguas” aparecieran en dicho sitio. Sin embargo, cuando el sacerdote estaba a punto de concluir la ceremonia, un espíritu se apareció y se dirigió rápidamente hacia donde estaba la joven.

Ella lanzó un grito de terror, pues alcanzó a divisar que aquella figura fantasmagórica no era otra que la de su padre, quien había llegado desde el más allá para evitar que su hija se casara.

De la fortísima de impresión, la joven condesa cayó al suelo muriendo al instante, pues su corazón había dejado de latir.

Surgimiento y conceptos relacionados a las leyendas cortas


La palabra leyenda hace referencia a un relato que “debe leerse por obligación”. Aunque sabemos esta peculiaridad no siempre se cumple, ya que a veces estas crónicas llegan a los otros no de manera oral sino escrita.

Las leyendas cortas son narraciones que combinan elementos reales y ficticios. Por cierto, una cuestión que es totalmente distinta en estos escritos a lo que ocurre en los mitos es que aquí no se vincula a los personajes protagonistas con ninguna deidad.

Lo que intentamos decir es que por ejemplo en las leyendas de terror, puede haber seres con poderes sobrenaturales (telepatía, súper fuerza etc.) pero jamás su pasado se encontrará conectado con el de una deidad.

Por otra parte, las historias de miedo que se han convertido en leyenda al pasar de los siglos, tienden a cambiar con el tiempo. Esto no obedece a una modificación en los usos y costumbres de un pueblo determinado, sino a que la historia original provino de alguien que se la comunicó a otra persona a través de la palabra.

El contenido de buenos valores o un comportamiento moral recto es algo que aparece tanto en las leyendas cortas como en aquellas de gran extensión. Del mismo modo, los sitios que se mencionan a lo largo de los párrafos que componen a la leyenda, existen en la realidad o al menos hay un documento histórico que prueba que dicho lugar apareció al menos en una cartografía.

Sin embargo, eso no quiere decir que los acontecimientos que se desarrollan dentro de la crónica, hayan ocurrido tal y cual como se relatan, pues de lo que se trata también es de añadirle un tono fantástico.

Para cerrar esta entrada, me gustaría comentar que en la actualidad el término “leyenda” se encuentra un poco alejado del concepto que abordamos en el primer párrafo, ya que ahora se le da ese título a personajes públicos cuyas hazañas personales, los han hecho ganar cierta popularidad.

Cuentos cortos para pensar

Cuentos cortos para pensar

Las personas que se dedican a estudiar los comportamientos de la mente, han determinado que es necesario estimular de distintas maneras a nuestro cerebro, pues de esa manera haremos que se creen nuevos canales neuronales, lo que sin duda nos dará las herramientas necesarias para convertirnos en seres mucho más creativos.

Es por ello que se han creado los cuentos cortos para pensar, es decir, historias en las que no basta sólo con leer, sino que hay que interpretar y comprender al 100% que es lo que estamos examinando.

Esto hace que recuerde el cuento del hechicero malvado. Resulta que cierto día un hechizador logró penetrar a palacio. El rey se asustó al verlo pues pensó que sus días estaban contados.

Sin embargo, el brujo le dijo que si éste adivinaba al menos dos de sus acertijos, no solamente le perdonaría la vida sino que dejaría de importunar a los demás habitantes del pueblo, convirtiéndose en un mago al servicio de la corte.

Cabe decir que el monarca de esa región no era conocido por ser una persona demasiado avispada. No obstante, se arriesgó y aceptó el reto.

La primera adivinanza era sencilla pero tenía su punto fuerte.

– “¿Cuál es un animal de cinco vocales?, Tiene dos minutos para contestar su majestad” Dijo el hechicero.

El rey pensó en muchos de los animales que conocía, pero ninguno cumplía con esa condición:

-“Será un perro, un gato, un pato, un avestruz…”. Pensaba el soberano ya con el tiempo encima.

A punto de acabarse el plazo, el monarca gritó: “Es el murciélago”.

– Muy bien su majestad, he aquí la segunda adivinanza “¿Cómo es posible convertir al número 20 en 19 con tan sólo agregarle una I mayúscula?

En ese momento el rey recordó sus clases de matemáticas cuando era joven. Por casualidad su profesor le había puesto el mismo problema.

– “La respuesta es XIX, pues la única manera de que el 20 se convierta en 19 con una I mayúscula es convirtiéndolo en número”.

El hechicero cumplió su palabra y ahora forma parte de la corte.

Mitos cortos de Puerto Rico La Torrecilla del diablo

Mitos cortos de Puerto Rico La Torrecilla del diablo

Hace mucho tiempo la capital de Puerto Rico era vigilada por gente del ejército, quienes se colocaban en pequeñas torrecillas, para así tener una mejor visión de lo que sucedía y evitar la llegada de piratas.

En cuanto oscurecía, se podían escuchar las voces de los soldados quienes daban la llamada de alerta, para que sus demás compañeros estuvieran listos en caso de que ocurriera una contingencia.

Cerca de un acantilado, se instaló una garita similar. El romper de las olas del mar, muchas veces asustaba a los soldados, pues los sonidos producidos por el agua eran muy semejantes a rugidos feroces de animales marinos.

Una noche le tocó quedarse de guardia a un único elemento militar en esa torrecilla. Mientras que todos sus compañeros respondían a la llamada de alerta, cuando el aviso llegó a esta última garita, nadie respondió.

El miedo y el pavor se apoderaron del resto de los soldados, aunque ninguno de ellos abandonó ese puesto durante la noche, pues no querían enfrentarse cara a cara con el demonio.

Aproximadamente a las 6:00 de la mañana, es decir cuando los rayos del sol comenzaban a salir, los soldados fueron corriendo hasta la garita que se hallaba en el acantilado, esperando encontrar a su compañero con vida.

Lo que hallaron los dejó helados, pues solamente se pudo recuperar el uniforme del militar, así como su arma de cargo, pero de él no se supo nada, era como si se lo hubiera tragado la tierra.

A partir de esa fecha, los militares pertenecientes a ese destacamento bautizaron a aquella garita como la Torrecilla del diablo y jamás volvió a ser ocupada por otro soldado. No tenemos la certeza de que esta historia sea verídica, pero lo que sí sabemos es que los lugareños se la cuentan a los extranjeros, al igual que muchos otros mitos cortos de Puerto Rico.

¿Cómo hacer que las leyendas cortas urbanas de miedo?

leyendas cortas de miedo

Hoy en día los periódicos, revistas y hasta el propio Internet están llenos de leyendas cortas que dan miedo. Muchas de ellas han aparecido gracias a la proliferación de historias urbanas de terror.

Se aconseja que quienes quieran crear una crónica de este estilo, también los nombres de los personajes y la ubicación de tiempo y espacio. Si por ejemplo, lo que vas a relatar sucedió en una fábrica que se dedicaba a empacar productos enlatados, cambia la ubicación a un laboratorio.

También se sugiere que juegues con los elementos del clima. Las leyendas cortas que producen pavor en los vectores, a menudo utilizan una atmósfera melancólica. Es decir, puedes mencionar que en la noche en la que ocurrieron los sucesos, la lluvia no cesaba.

Una vez que ya hayas creado un primer borrador, leerlo en voz baja y luego cuéntale la historia a alguien que conozcas para evaluar su reacción. En caso de que dicha persona no se haya espantado tal y como tú lo esperabas, cambia algunos elementos, ya que puede ser que quitando o poniendo una nueva subtrama tu leyenda corta sea más atemorizante.

Una técnica que se utiliza al escribir historias de terror o leyendas de miedo es el ir dejando “pequeñas migas de pan” a lo largo del desarrollo de la historia, para que al llegar el clímax, el lector esté preparado para llevarse un gran susto.

Otro instrumento que se puede usar para crear una atmósfera terrorífica, es leer leyendas cortas a la luz de la luna o bien alumbrados con una fogata, tal y como se hace en los días de campo o en las reuniones de Día de Brujas.

Finalmente, puedes concluir tu leyenda con un final abierto. O sea, que cada uno de tus interlocutores le dé una interpretación a lo que sucedió luego de que terminaste tu relato.